Isotipo Castisagra

Grúas Palfinger: cómo elegir modelo y evitar averías

el blog de castisagra

Grúas Palfinger: cómo elegir, usar y mantener una hidrogrúa fiable

Una grúa en un camión no es “un extra”. Es un multiplicador de productividad… o el motivo por el que tu operación se para en seco. Y cuando una hidrogrúa falla, no falla “un componente”: falla el día entero.

En esta guía sobre grúas palfinger vas a aprender a leer especificaciones sin engañarte, a escoger el modelo según tu trabajo real y a mantenerla para reducir paradas, sustos y costes.
Grúas Palfinger

Qué hace diferente a una grúa Palfinger en el trabajo real

Palfinger es una marca fuerte por un motivo simple: combina capacidad, precisión y electrónica de seguridad para que la grúa rinda sin jugar a la ruleta con la estabilidad.

Pero aquí viene la parte incómoda: una Palfinger mal elegida funciona peor que una grúa “normal” bien dimensionada. El problema casi nunca es la marca. Es la decisión de compra.
Lo importante no es “quiero Palfinger”.

Lo importante es: qué vas a levantar, a qué distancia, con qué accesorios y en qué suelos.

La ficha técnica que importa: cómo leer capacidad, alcance y “tm”

Si solo miras el “máximo kg”, vas a meter la pata.

En grúas cargadoras (hidrogrúas) manda el momento de elevación (a menudo en tm) y, sobre todo, el diagrama de cargas. En una ficha típica verás:
Momento de elevación máximo ™: es potencia “de referencia”, no tu carga real en el punto de trabajo.
Capacidad máxima (kg): suele ser a radios cortos.
Alcance hidráulico y mecánico: no es lo mismo llegar “con seguridad” que llegar “forzando”.
Abertura de estabilizadores: condiciona estabilidad y dónde puedes trabajar.
Peso propio: afecta al conjunto camión + subchasis + carga útil.
Un ejemplo de ficha (para que veas el tipo de dato): un modelo puede indicar momento 14,6 tm, capacidad 6.200 kg y alcances distintos hidráulico/mecánico. Eso no significa que puedas levantar 6.200 kg a 10 metros. Significa que necesitas ir al diagrama y cruzar radio + extensión.

La regla práctica: decide por “tu carga a tu radio”

Hazte estas 4 preguntas y respóndelas con números:

1. ¿Cuál es tu carga habitual (y la peor, la que te salva la operación)?
2. ¿A qué distancia horizontal real trabajas (radio)?
3. ¿Qué accesorios vas a montar (fly-jib, cabrestante, pinza…)?
4. ¿En qué terreno (obra, arcén, patio, monte)?

Si no puedes responder, no estás eligiendo una grúa. Estás comprando un problema caro.

Tecnologías Palfinger que sí impactan en seguridad y rendimiento

En el mundo real, la electrónica no es “comodidad”. Es seguridad y control.
Palfinger incorpora sistemas como PALTRONIC y funciones asociadas que afectan a límites de carga, estabilidad y comportamiento de la pluma. Por ejemplo, se citan funciones como corte de exceso de carga, HPSC (control de estabilidad), HPLS, AOS (supresión activa de oscilación) y DPS plus (según configuración).

Por qué esto te interesa (sin marketing)

Menos oscilación: más precisión, menos sustos al colocar material.
Más control de estabilidad: menos riesgo al trabajar con estabilizadores en posiciones no ideales.
Protecciones activas: te “recortan” antes de que te la pegues.
Traducción: si trabajas con cargas caras, maniobras finas o espacios comprometidos, estas funciones suman.

Accesorios que cambian tu grúa (y tu rentabilidad)

La misma grúa puede comportarse como dos máquinas distintas según accesorios y configuración.

Fly-jib (plumín)

Aumenta alcance y altura.
Pero añade palanca, peso y complejidad. Si lo necesitas “a diario”, la grúa base debe estar dimensionada para trabajar con él sin ir al límite.

Cabrestante

Te da versatilidad (especialmente en izado y colocación).
También te exige más control en maniobra y mantenimiento.

Implementos: pinzas, pulpos, porta-palet, etc.

Aquí es fácil caer en el error típico: montar implementos para “hacer de todo” y terminar haciendo todo peor.

Compra accesorios por un motivo concreto: ahorrar tiempo o abrir un servicio rentable. Si no, sobran.

Cómo elegir tu Palfinger según tu trabajo

Elegir por catálogo es el camino rápido a la frustración. Elige por escenario.

Si haces construcción y estructura

Normalmente importa:
Alcance útil para salvar obstáculos.
Precisión y control en colocación.
Estabilidad y velocidad de ciclos.
Aquí una guía de enfoque sectorial puede ayudarte a aterrizar criterios (tipos, usos y elección).

Si haces transporte con descarga frecuente (paletizado, materiales, suministros)

Importa:
Rapidez de operación.
Radiomando cómodo.
Robustez y mantenimiento simple.
Que el camión no pierda demasiada carga útil por el peso del conjunto.

Si haces reciclaje, forestal o trabajos “sucios”

Importa:
Resistencia estructural.
Protección de latiguillos y puntos críticos.
Implementos adecuados (pinzas/pulpos).
Plan de mantenimiento más agresivo.

Instalación en camión: lo que debes exigir (sin entrar en “tecnicismos vacíos”)

Una grúa potente sobre un camión mal preparado es un riesgo.

En instalación manda:
Subchasis y reparto de esfuerzos.
Estabilizadores y geometría de trabajo.
Hidráulica (caudal/presión) y compatibilidad.
Puesta en marcha, pruebas y documentación.
Si estás en fase de montar una grúa nueva o reacondicionada, aquí lo inteligente es que lo haga un equipo que trabaje esto a diario y te deje el conjunto listo para producir. En Castisagra lo trabajamos desde el servicio de instalación, mantenimiento y reparación de grúa hidráulica dentro del taller, sin improvisaciones. (Puedes verlo en la página de grúa hidráulica.

Mantenimiento preventivo que te ahorra paradas (y dinero)

La mayoría de averías graves vienen de lo mismo: pequeñas señales ignoradas.

Un mantenimiento preventivo serio incluye inspección de tornillería, revisión del sistema hidráulico para detectar fugas, comprobación de mandos y supervisión de estructura (grietas/fisuras) y accesorios.

Señales de avería: cuándo parar y qué hacer antes de romper algo caro

No necesitas ser técnico para detectar que algo va mal. Necesitas ser rápido para parar a tiempo.

Señales típicas:
Pérdida de fuerza o movimientos irregulares.
Fugas que “aparecen y desaparecen”.
Alarmas o limitadores actuando sin motivo claro.
Holguras, crujidos, vibraciones.
Estabilizadores que no dan confianza.

Seguridad y normativa básica en España

Aquí hay mucha confusión, y esa confusión cuesta multas y accidentes.

UNE-EN 12999 y el concepto de “grúa cargadora”

La norma UNE-EN 12999 se asocia a grúas cargadoras (loader cranes) y define requisitos mínimos de diseño, cálculo, exámenes y ensayos, incluyendo montajes sobre vehículos.

Además, la propia UNE refleja la evolución de la norma y sus actualizaciones (la edición 2022 aparece como anulada/sustituida por revisión posterior).

Formación del operador

La operación segura no se improvisa. Se habla de requisitos de formación y certificación vinculados a grúas cargadoras instaladas en vehículos comerciales.

Ojo con la ITC AEM-4: no metas todo en el mismo saco

La ITC AEM-4 se centra en grúas móviles autopropulsadas. La guía de interpretación deja claro que no aplica a grúas autocargantes.

Esto no significa “barra libre”. Significa que el marco aplicable y las obligaciones no son las mismas.

Riesgos operativos típicos (y dos reglas que te salvan)

Las NTP del INSST describen riesgos específicos en grúas hidráulicas articuladas sobre camión: montaje, sistemas de seguridad, maniobra de carga, EPI, mantenimiento, etc.

Dos reglas prácticas:

No maniobres sin conocer el peso real (carga + útiles).

Respeta distancias a líneas eléctricas: si no conoces el voltaje, se recomienda no bajar de 5 metros como referencia operativa de seguridad.

Qué debería ofrecer un taller para grúas Palfinger (y por qué te importa)

Un taller “que toca grúas” no es lo mismo que un taller que vive de esto.

Exige:
Diagnóstico con método (no “prueba-error”).
Capacidad de reparar hidráulica, eléctrica y estructura.
Plazos realistas.
Repuestos correctos y trazables.
Soporte para que vuelvas a producir.
Las grúas palfinger funcionan muy bien cuando haces lo básico: elegir por carga y radio, montar con criterio y mantener de forma preventiva. Lo contrario también es cierto: si compras por “marca” y operas por intuición, terminarás pagando paradas.

Si quieres bajar riesgo y subir productividad, entra por el canal directo: solicita diagnóstico o revisión desde Contacto o desde el servicio de grúa hidráulica y te decimos, con datos, qué necesitas y qué no.